Looking no charge, more colors possible

Jaipur no nos ha gustado, bueno, a mi mas que al resto, pero poco mas, y es que el monzon y una huelga general son capaces de deslucir hasta la ciudad mas bonita. Se pone a llover a cantaros, todo cerrado a cal y canto… vamos que desayunamos, comimos y cenamos en el mismo lugar. Ademas, al contrario que en el resto de ciudades, no conocimos a nadie y eramos las unicas clientas del hotel (bueno y una familia india a la que nunca vimos). Trataron de timarnos todo el rato, de ligar con nosotras y hasta nos toquitearon (dos chavales en una bicicleta pasaron, estiraron el brazo y zaca! al pecho…)

Para mas inri, el dia que por fin nos vamos ilusionadas al siguiente destino (Pushkar), nos pasamos la parada de tren y tardamos casi 8 horas en recorrer 145 kilometros (los 132 que hay hasta Ajmer, y los 13 de alli a Pushkar) El tren salia a las 8:30 am y nos habian dicho que llegaba a la 1 pm (lo se, un poco suspicious, pero como aqui todo va a otro ritmo no nos paramos a pensar), total que nos dormimos… Rocio se desperto y vio una parada con un letrero que decia: Ajmer, pero el tren ya estaba en marcha y le dio “apuro” despertarnos por si no era Ajmer Ajmer (no se que iba a ser si no…) Se puso a preguntar pero nadie la entendia (aqui la j se pronuncia y) y nadia sabia leer… Finalmente llego el revisor: “que haceis aqui todavia?” Pusimos cara de tontas claro… se apiado y nos dijo que nos bajaramos en la siguiente. Aqui los trenes paran cada 10 minutos, pero, por fortuna! este no, tardo mas de una hora en parar (50 kilometros despues…). El siguiente tren salia en 4 horas, asi que, hacia la parada de autobus de Beawar, ciudad que desde el rikshaw nos resulto interesante pero que no figura en la guia… Odisea para comprar los billetes y pillar sitio… en la ultima fila, aplastada junto a mi mochila, en un asiento que no hubiera sido mas duro si hubiese sido una tabla de madera, y que ademas tenia un tornillo que sobresalia en medio… Conduccion temeraria, “asfalto” agujereado y ventanas abiertas para que entre un poco de aire (y mucho polvo)… vamos que entre el miedo a morir y la incomodidad general la hora y media se hizo muy larga… Por fin llegamos a Ajmer, y de alli a Pushkar, pequenio pueblecito de 17.000 habitantes (creo recordar) muy tranquilo, rodeado de montanias y construido en torno a un lago. Es una ciudad sagrada, asi que hay muchos indios peregrinando y no se puede beber, ni fumar, ni comer carne, ni huevos. Nos ibamos a quedar 2 dias, pero al final hemos decidido que 4; nos alojamos en un bonito, tranquilo y baratisimo hotel con piscina de aguas lechosas (no sabemos muy bien que le echan pero el agua esta blanca, ahi dentro puede haber cualquier cosa, yo por si acaso me quedo en el borde y trato de no tocar el fondo…)

Hay muchas tiendecitas, asi que nos pasamos los dias basicamente de compras (Rocio y Maria estan embarcadas en un negociete y compran para vender). Regatear es todo un arte, primero hay que caerle bien (algunos machistas se niegan a negociar contigo, ni siquiera te miran a la cara…), hablar un rato, hacer alguna broma, mirar varias cosas, probarse, preguntar varios precios, sentarse, tomarse un chai, seguir hablando… en fin, que una compra puede llevar un par de horas. Ademas, si el vendedor te cae muy bien la cosa se complica porque te de pena bajarle mas el precio (sobre todo cuando acabas regateando 10 rupias, que son como 20 centimos…)

Pero no solo compramos, tambien comemos y bebemos, e incluso nos apuntamos a una boda que vimos pasar! Venia el novio todo engalanado en un caballo y a su alrededor portaban lamparas enormes iluminadas gracias a un enorme generador (segun Maria ni el del Viniarock es tan grande) arrastrado por dos hombres al final de la comitiva. Cada poco de paraban y bailaban al son de la musica que tocaba la orquesta ambulante. En cuanto nos vieron, nos metieron dentro y nos dieron helado, por mas que intente explicarles que no me lo podia comer(senialandome la panza y poniendo cara de enferma) hasta que no me meti una cucharada en la boca no se quedaron tranquilos. Luego ala! a bailar! me meten dentro del circulo y me gritan: western dance! we want to see western dance! (y yo pensando, querran un vals? un tango? un fandango?) Asi que me limite a bailar de cualquier manera, se reian mucho (no se si de mi) y cada vez que intentaba escaparme una chavala me agarraba de la mochila y me volvia a meter en el circulo al grito de: western dance! Toda una experiencia! Una pena que no pudieramos quedarnos, ya que habiamos encargado un special lassi en el hotel para las 9 y eran ya las 10 (lassi es un batido denso de frutas y yogur, el especial lleva hojitas verdes de esas que a la gente le gusta fumarse) Asi que volvimos, nos tomamos 2 entre las 3, y fue too much… Estas tuvieron un momento de risas y una breve paranoia, yo cai en un recondito y aislado mundo y me quede dormida…

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Una respuesta a Looking no charge, more colors possible

  1. LUCAS dijo:

    yo quieroooooooooo!!!!

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