See you now mother Ganga

Desde el Rajastan, hartas de tanto calor, nos hemos dirigido al norte, primer destino: Rishikesh, la capital del yoga. El viaje Pushkar-Ajmer-Haridwar-Rishikesh movidito como todos. Un autobus de Pushkar a Ajmer y una  interesante espera en la estacion de tren (en 10 minutos nos vimos completamente rodeadas por indios curiosos que nos sacaban fotos y nos miraban, uno se lanzo a bailar y cantar para luego pedirnos dinero y comenzar a gritar en hindi ante nuestra negativa, otro, creemos que gitano, le hizo una especie de ritual a Maria  y de nuevo nos grito cuando nos negamos a pagarle…). Un tren hasta Haridwar, a en clase sleeper, sin aire acondicionado (antes viajabamos en 3a clase con AC, pero hay que ahorrar), el tren un tanto guarro pero nos tocaron unas encantadoras companieras de viaje, una chica con su madre y su hija (mas una ayudante/chica/criada – como mas os guste denominarlo- llamada Pritti) que tenian a todos como velas: paso uno fumando y le echaron, otro tocando el tambor, y le mandaron a paseo… vamos que una gozada de viaje tranquilo! Las dos eran funcionarias del gobierno y hablaban muy bien ingles, la ninia pequenia una monada que no se cansaba de jugar con nosotras; se bajaron en delhi y nos dejaron una notita despidiendose (estabamos dormidas) Finalmente amanecimos en los humedales de Uttarkhand,  impresionadas por el cambio de paisaje, ya que lo ultimo que habiamos visto antes del anochecer fueron las estepas aridas y rojas del desierto del Rajastan.

Llegamos por la maniana a Haridwar, ciudad santa (si, esta tambien) por donde pasa el Ganga. Tras una estelar entrada (me cai rodando por las escaleras de la estacion con dos mochilas puestas y el agua en una mano… solo fueron 3 escalones pero me quede con una pierna atascada sobre ellos, la mochila de atras sobre la cabeza y las dos manos ocupadas, mi unica salida: meter la otra pierna en un charco para salir de ahi… Se quedo la cosa en unos cuantos moratones gracias a Dios) cogimos un autobus hasta Rishikesh, de nuevo “comodisimo”, y una hora despues llegamos por fin a nuestro destino!

Rishikesh es ciudad sagrada: por aqui tambien pasa el Ganga. Nos quedamos casi una semana, pues Maria y Rocio (ahora autobautizada “principe de Beckelair” ya que en Varanasi le dio un yuyu y se corto el pelo igual que el prota de las galletas…) se han quedado encandiladas con el rio y no se querian despedir de el. Nos alojamos en un baratisismo hotel en obras junto junto al Laxmanjhulla, uno de los dos puentes peatonales (para monos, vacas, personas y motos) que cruzan el Ganga y conectan las dos orillas de Rishikesh. Pasamos la semana yendo a alguna clase de yoga para principiantes, tomando chai-leyendo-comiendo-charlando-jugando al ajedrez en terracitas que dan al rio, visitando las cascadas y, lo mejor, baniandonos en el Ganga! Completamente vestidas, como manda la tradicion (el bikini esta prohibido a pesar de que tengas que ver al indio metiendose en calzoncillos de braga blancos a tu lado) nos sumergimos en el magico rio, que esta frio que te cagas, para recibir su bendicion!

Rishikesh esta lleno de ashrams, lugares donde uno puede alojarse y aprender yoga y meditacion. Los Beatles vinieron aqui hace anios y se alojaron en uno que ahora esta abandonado. Lo fuimos a visitar y nos quedamos impresionadas, fue fundado en 1963 por un ingles y un shadu, fue creciendo y llego a tener capacidad para 10.000 personas, finalmente en 1993 el gobierno lo cerro pues no podia permitir tanto negocio junto al sagrado Ganga, y es que el ashram esta situado en un entorno paradisiaco, entre la orilla del rio y unas preciosas montanias, las primeras del Himalaya. Ahora la vegetacion campa a sus anchas, los edificios se han ido deteriorando por la humedad y diversos shadus pasean a los turistas por sus ruinas, quien lo hubiese visto en todo su esplendor!

Por lo demas seguimos conociendo a gente y reencontrandonos con viajeros conocidos en otras ciudades. Los mas interesantes: una pareja que vive en un pueblo en el sur de la india y que anda por el norte de vacaciones. El, sueco, rubio, pelo y barba largos, panuelo a la cintura, descalzo, torso desnudo y paraguas negro (para el sol y para la lluvia). Ella, espaniola, morena, pelo rizado y largo, dejo en Madrid un trabajo que no la llenaba y se vino a la India hace dos anios. Ambos viven el ahora y se les ve realmente felices, simpre se despiden con un “see you now” un tanto chocante al principio pero que acaba resultando entraniable. Los conocimos viendo la final del mundial (que no pudimos celebrar debidamente ya que en Rishikesh esta prohibido el alcohol y todo cierra a las 11) y nos los hemos ido reencontrando a lo largo de la semana; las conversaciones siempre interesantes, de hecho, una de ellas nos ha traido a nuestro actual destino: Vashisht, un pueblecito en el Himalaya junto a Manali, pero eso ya es otra historia que ya os contare, solo os anticipo que comienza con 19 horas de autobus…

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Una respuesta a See you now mother Ganga

  1. Rocio dijo:

    see you now my friends..
    i miss mother Gangaaaaa!!

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